¿Qué es cero? Matemáticamente, no es nada: un número creado para representar la falta del mismo.

Pero en Nike, cero significa algo. Representa el comienzo, el pensamiento inicial, un golpe de genialidad del cual se forjaron grandes cosas. Las Nike Air Max Zero, una idea puesta en un papel hace 29 años atrás que contenía casi tres décadas de innovación. No fueron las primeras Nike Air Max, pero sin ellas, las Nike Air Max 1 no hubieran existido.

  “No hubo ni informe ni investigación, solo una única revelación”, dice el legendario diseñador de calzado de Nike, Tinker Hatfield, sobre sus primeros bosquejos de cámara de aire visible. “Pensé, ‘¿Por qué no diseñamos un nuevo calzado para correr increíble que revele al mundo lo que Nike Air es realmente?’”

En ese entonces, ya se habían presentado las Nike Air y fueron un éxito entre los aficionados a correr. Pero Hatfield supo que no era suficiente.  Se necesitaba expandir la sensación del aire debajo del pie.

Nike tenía la tecnología. Lo que necesitaba era el envase perfecto para revelarla al mundo. Entonces Hatfield tomó lápiz y papel para justamente hacer eso.

Lo que sucedió después es historia, ¿no es cierto? Como es sabido, Hatfield viaja a París, donde ve el Centro Pompidou y se inspira con el diseño único, de adentro hacia afuera, del edificio. Cuando regresa  a Oregón, se sienta y le da vida al concepto del aire visible en la forma de un revolucionario calzado para correr.

Esta es la historia que la mayoría conoce. Pero solo la mitad es cierta. Las Nike Air Max 1 no fueron un diseño que surgió de una vez. En cambio, fueron el resultado de varias repeticiones de diseño, uno de los primeros con el concepto de las Air Max Zero. Sin saber que estaba canalizando diseños que no se realizarían hasta muchos años después, Hatfield se concentró en un calzado que tuviera todas las necesidades para un confort y rendimiento supremos.

INS2103_1_38483“Pensé en esculpir la suela intermedia más minimalista, que se elevara donde necesitara elevarse para brindar soporte y que sea más delgada donde no fuera necesario”, dice Hatfield.

La parte superior fue diseñada para que sea cómoda y adaptable, con un empeine sin puntera, una idea prestada de las Nike Sock Racer de 1985. El bosquejo también tenía una correa externa en el talón que no tenía soporte en el talón, un concepto que se mantendría sin ser visto hasta que se presentaron las Nike Air Huarache en 1991.

“Eran pre-Huarache. Como si fueran sandalias diseñadas para sujetar alrededor del talón, sobre el hueso del talón”, recuerda Hatfield. En síntesis, Hatfield había diseñado un calzado tan avanzado que no se podía producir.

“En muchas maneras, estaba adelantado a la época”, dice Hatfield. “No solo respecto a la apariencia, sino en términos de la construcción que requería. La tecnología y los materiales disponibles en ese entonces no eran lo suficientemente avanzados para ejecutar la visión original”.

Al enfrentar la realidad, Hatfield tuvo que reinterpretar su diseño. Esto llevó a la creación de las Nike Air Max 1, que por cuenta propia comenzó una revolución en la industria del calzado para correr. La cámara de aire visible pronto haría su camino hacia el básquetbol. Con el transcurso del tiempo, Nike Air Max trascendería sus raíces, del deporte de correr, para convertirse en un estilo de vida fundamental en todo el mundo.

¿Interesante no?

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